martes, 22 de marzo de 2016

10 de 10: razones por las que jamás debes endeudarte con una tarjeta


Es muy fácil aceptar una tarjeta y firmar cosas, el problema comienza cuando no puedes pagarla. Evíta complicaciones y salda tu deuda.

1- Deber forzosamente causa angustia
No puedes dormir en paz y de la misma forma que descansarías si no debieras nada. Tener este pendiente te quita el sueño, sobre todo cuando sabes que las cifras van en aumento de no hacer algo al respecto. No permitas que un asunto monetario robe tu paz espiritual.

2- En lo que liquidas la deuda vas a desperdiciar mucho dinero
Si vas pagando poco a poquito, los intereses generados harán que nunca ingreses realmente lo que debes, si no que solo saldes los intereses que se van acumulando. Por eso es mejor solo firmar lo que puedes pagar. No te aloques.

3- Si terminas en el buró de crédito es un lío
Ya hay una base de datos que captura a todos los deudores del país. No quieres estar en ella y que te nieguen cualquier crédito en los próximos seis años por una tarjeta de crédito. Puede afectar tu reputación y tu futuro bancario.

4- Realmente no necesitas tantas cosas: no firmes lo que no puedes pagar
Calma ésa sed de comprador compulsivo. Deja de firmar tonterías y enfócate en pagar lo que debes. Haz una retrospectiva de la cantidad de tonterías que adquieres por mes que no requieres y párale a tu tren. Solo así saldrás de este hoyo fonky.

5- Los intereses son altísimos
Aún cuando te venden una tarjeta de crédito como la de más bajos intereses en el mercado no debes confiarte. Hasta los más bajos son intensos y no perdonan a nadie. Ten presente tu fecha de corte y tu fecha de pago. No les regales dinero a lo güey.

6- Te van a estar llamando al celular sin parar
Los fines de semana, cuando estés crudo y dormido, derepente sonará tu celular y serán los cobradores que comienzan a trabajar desde las ocho de la mañana. No te van a dejar en paz hasta que pagues. Son una pesadilla viviente, no habrá manera de escapar de ellos. ¡Tienen tu número, no lo olvides!

7- No podrás tramitar algunas visas
Cuando quieras sacar la visa de algún país exótico te requerirán los estados de cuenta de los últimos tres meses de una tarjeta de crédito y de otra de débito. Si debes no podrás imprimir este historial y no te otorgarán la visa. ¡Qué flojera que un gran viaje se vea truncado por una deuda!

8- Habrás quemado tu única bala de salva para cuando tengas una emergencia
Las tarjetas de crédito son en realidad una herramienta para salir de apuros cuando el dinero está en camino. No sé en qué momento este concepto se transformó en “gasta como un loco y endéudate. Guarda tu tarjeta para cuando tengas una emergencia. Guarda tu crédito para algo importante. Paga con cash tus gustitos.

9- Tu presupuesto mensual se verá reducido de manera considerable
Si tienes que pagar tu tarjeta mes con mes y la deuda es grande, una parte de tu presupuesto mensual se verá destinado a este pendiente. Ya no podrás derrochar dinero en las cosas que antes podías; mucho menos podrás hacer un viajecito improvisado de vez en cuando. Piensa en la cantidad de cosas que cambiarán por este adeudo.


10- El día que quieras comprar una casa tu historial crediticio será mal visto
A lo mejor y ahorita que estás joven no piensas a futuro y te vale gorro si te niegan un préstamo porque no lo necesitas. Pero imagina por un segundo que el día de mañana que quieras comprar una casa no podrás porque tu historial estará manchado por irresponsabilidades sin sentido. Mejor paga lo que puedas y esconde esa tarjeta en el fondo del cajón.