domingo, 5 de octubre de 2008

Maurizio Cattelan

Su formación es totalmente autodidacta, es italiano y sus principales expresiones oscilan entre el performance y la escultura, aunque sus actividades favoritas sean el transgredir y el negro sentido del humor combinado con estas disciplinas. Cattelan retoma a los grandes lideres religiosos, políticos y artísticos, realizando esculturas de un enorme parecido con los personajes que satiriza en momentos tan extremos o diferentes a lo pensado que logra hacernos reflexionar sobre el verdadero significado de ser parte de los movimientos socialmente dañinos de la historia o simplemente recordar lo que en el mundo ha existido de una forma replanteada. Dentro de las actividades trasgresoras que ha realizado las dos principales fueron en el MOMA de New York. Planeó que un actor vestido de Picasso con una enorme cabeza de botarga que caricaturizaba el rostro del pintor, saludara a los visitantes, estilo Disney World; un modo de llamar la atención sobre la inercia publicitaria y lo “espectacular” (y con espectacular me refiero al show business que se ha vuelto) del arte contemporáneo. La otra intervención tuvo lugar en la galería Anthony d´Offay, donde instaló una réplica del monumento Vietnam Veterans Memorial Wall de Washington, en la que sustituyó los nombres de las víctimas de la guerra de Vietnam por las derrotas de la selección inglesa de fútbol; corrosiva broma sobre la gravedad con la que se trata el mundo del fútbol, sobre la proporción y la comparación, sobre las diferentes memorias nacionales.  Chequenlo.












1 comentario:

Anónimo dijo...

La de los niños colgados sale en la compilación a cargo de Umberto Eco, "Historia de la fealdad" (libro muy bello, por cierto!)

¡Saludos! Padre blog...