Las amistades temporales y
de Facebook sobran, pero los verdaderos amigos, del alma y para siempre son
difíciles de encontrar. Estos 10 puntos te darán una idea de quién sí y quién
no son tus brothers de corazón.
1- No te andas con rodeos
Si necesitan ser juzgados y orientados ése amigo es directo y al grano. Un
verdadero cuatacho no solo aplaude lo bello del otro, también le hace ver sus
errores y lo lleva por un mejor camino. Quién mejor que él.
2- Sabes escuchar
Esto es muy importante: soltar el micrófono y oír lo que tiene que decir el
otro. Un buen espectador se vuelve fundamental en los momentos importantes de
la vida. Sobre todo cuando tiene un buen consejo que aportar.
3- No solo estás en la
fiesta, también en los momentos más difíciles
Compartir las noches de after es
padrísimo, pero las amistades largas y verdaderas no se encuentran en esos
momentos nada más. Un gran amigo te acompaña al hospital, a un funeral o en el
nacimiento de tu hijo. Los amigos incondicionales hacen a un lado la flojera y
los peros; siempre están ahí.
4- Eres cariñoso y halagador
Reconoces los méritos de tus amigos, les dices lo guapos que se ven y te
encanta subirles el autoestima. Contigo se sienten confiados y felices porque
siempre encuentras una cualidad en ellos, algo maravilloso que les dejas saber.
Qué bonito.
5- No eres rencoroso
La conexión con tus amigos es tan profunda que no te andas con jaladas de “tu
me dijiste”, “tu me hiciste”, “es que no me volteaste a ver”. No pasas meses
encerrado en enojos y rencores. Fluyes, sueltas y lo vuelves a disfrutar. No te
arriesgas a perderlo por tonterías.
6- Te involucras en los
intereses ajenos
Si a tu amigo le fascinan las mariposas y a ti no, no importa. Lo acompañas a
ver el santuario de la mariposa monarca o a un museo especializado. Te gusta
que comparta sus gustos contigo. Lo ves como aprendizaje. Disfrutas lo que sea
con ese amigo.
7- Jamás lo envidias
Este punto es el más importante de todos. Un amigo maravilloso jamás sentirá
que está en una competencia contigo, jamás le dará coraje tu felicidad y mucho
menos tu éxito personal. Todo lo contrario. En su rostro verás dicha cuando tu
estés igual.
8- Sabes jugar al ping-pong
Tu amigo te llama una vez, tu le llamas otra. Tu amigo te tiene un regalo, tu
le tienes otro. Tu amigo te invita a un concierto, tu lo invitas a otro. La
relaciones son un dar y recibir. Un buen compañero de vida sabe que la ley de
oro es uno y uno. De lo contrario el otro se cansa.
9- Tienes palabra
Este punto se refiere a la informalidad actual: quedan pero jamás cumplen.
Muchos amigos actualmente fallan deliberadamente a las citas, a los compromisos
y a los momentos importantes. Para ser un buen amigo es primordial cumplir y
tener palabra. Como dicen los abuelos: “si uno no tiene palabra, no tiene
nada”.
10- Es amigo de tus amigos
Qué flojera un cuate que no es capaz de convivir con las personas que quieres.
Un amigo alivianado y chido muestra interés por tus otros amigos, sale con
ellos y se interesa por lo que tienen que decir. Se integra a tu vida del todo,
no a medias.
Texto para el periódico MásPorMás. Léanme ahí todos los martes y jueves ;)